¿Que haremos con la delincuencia?

 


Se ha convertido en una noticia común en República Dominicana, los atracos, crímenes y secuestros.

Cada vez que entramos a los medios digitales o los tradicionales, nos encontramos con sucesos que nos llenan de impotencia, aunque a una parte de la población ya no les preocupa, pues es su diario vivir.

Desde los empadronadores del censo 2022, los trabajadores comunes, empresarios, policías y militares activos y retirados, se han convertidos en victimas de los malhechores.

Algunas de esa victimas no tuvieron la suerte de poder contar los hechos.

Solo ha faltado que los delincuentes lleguen a la casa de gobierno, al palacio de la policía o a la sede de la Procuraduría General de la República y, estando allí pillen a todos. 

Tal vez un desafortunado escenario como el que planteamos anteriormente encienda las alarmas del gobierno y sus autoridades.

Lo cierto es que tenemos un problema de orden social, que no solo es responsabilidad del gobierno, pues una buena formación del individuo inicia en el hogar.

En eso, es importante el papel que juega la familia y de manera especial los padres.

Lo que sucede es que algunos padres estamos tan ocupados en cosas ¨importante¨ y otras ´´menos importante´´  que como dicen por ahí hemos soltado en banda a los muchachos. 

Le estamos haciendo la vida fácil, incluso permitiendo  una serie de antojos, malos hábitos y costumbres muy perjudiciales para ellos y la misma sociedad.

Desde muy temprana edad nuestros hijos se nos están yendo de las manos, y sin darnos cuenta estamos engendrando y criando larvas sociales, que en nada se parecen a nosotros o nuestros antepasados.

Lo peor de todo es que apenas iniciando a vivir, por la acción delictiva en la que incursionan, terminan en uno de dos lugares: la cárcel o el cementerio.

Es cierto que los padres tenemos una gran responsabilidad de velar por el comportamiento sano de nuestros hijos, pero el gobierno y las autoridades deben hacer su parte.

Estamos perdiendo gente muy valiosa y productiva, fruto de la delincuencia.

¿Acaso debemos dejar las calles a los delincuentes, señor presidente Luis Abinader?

Sabemos que hay que garantizar los derechos humanos, y que nosotros como medio de comunicación estamos llamados a velar por ello, pero es cuando se actúa con humanidad.

Entendemos que hay jóvenes de esos que pueden reintegrarse a la sociedad si les brindamos ayuda y oportunidades. Si lo logramos seria un éxito, pero si se torna difícil, hay que recurrir al ¨método viejo´´.


Por Juan Calderón.


Publicar un comentario

0 Comentarios

DEJANOS TUS COMENTARIOS