En la reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de la mayor alianza militar del mundo no se habla sobre la llamada "ayuda de invierno", es decir, mantas, tiendas de campaña, ropa de abrigo, generadores, transformadores y aparatos que emiten interferencias para defenderse de los drones.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, había subrayado una vez más antes de la reunión de Bucarest, que la OTAN solo suministra equipos no letales.
Los distintos Estados miembros de la OTAN, solo pueden y deben ser suministrar armas y no la Alianza como organización.
La alianza militar quiere evitar a toda costa un enfrentamiento abierto con Rusia y su gobernante Vladimir Putin.
Rusia, por su parte, no está planeando un ataque contra el territorio de la OTAN, dijo Stoltenberg.
Gabrielius Landsbergis, ministro de Asuntos Exteriores de Lituania, visitó Kiev el lunes con seis colegas bálticos y nórdicos, cree que se necesitan más tanques, sistemas antiaéreos y otras armas pesadas para llevar a Ucrania a la victoria contra la agresora Rusia. "¡Mantengan la calma y den tanques!", tuiteó Landsbergis tras su visita a Ucrania.
En entrevista el ministro de Asuntos Exteriores lituano dijo en Bucarest que la necesidad es suministrar el servicio eléctrico, pero que también se necesitaban más armas.
"Necesitamos el suministro de tanques a Ucrania", dijo Landsbergis.
Esto es importante para cambiar el rumbo de la guerra a favor de Ucrania. Sin embargo, no es de esperar que en la reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN se asuman compromisos concretos para suministrar más armas pesadas. Esto es precisamente lo que desearía el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, invitado a una cena en el palacio de mármol postcomunista de Bucarest.

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